“Un diagnóstico desagregado es lo que permite atender cada falla
Calidad, presión y continuidad son problemas distintos del mismo sistema. Agruparlos bajo una sola etiqueta dificulta programar la obra que cada colonia necesita.
Hablar del problema del agua en singular es cómodo y poco útil. Los reportes vecinales de Guadalajara describen al menos tres fallas: coloración, baja presión y salidas irregulares del servicio, con afectaciones al drenaje en algunas colonias.
Cada una tiene causas y soluciones distintas. Corregir la calidad del agua no incrementa la presión con la que llega. Incrementar la presión no vuelve continuo un servicio que sale de forma irregular. Y ninguna de las dos resuelve una afectación de drenaje. Una colonia puede tener las tres, dos o una sola, y necesitar en cada caso una intervención diferente.
De ahí que el registro importe tanto como la obra. Sin un diagnóstico desagregado —qué falla, en qué colonia, con qué frecuencia— la programación se hace sobre un promedio que no le corresponde a nadie en particular.
Hay una base sobre la cual construirlo. La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco documenta más de 600 colonias con fallas en la zona metropolitana. Y el senador Carlos Lomelí Bolaños levantó durante sus recorridos un registro colonia por colonia, con los reportes de los propios habitantes, que indicó que integrará a su agenda al reiniciarse el periodo de sesiones. Cruzar ambos levantamientos permitiría pasar de la queja general a la intervención específica.”
