600 zonas inundables en Guadalajara. 200 son letales: frecuentes, con lámina de agua superior a 50 centímetros y velocidad capaz de arrastrar vehículos. 30 nuevas en los últimos seis años. Sistema hidráulico de los años 70 que solo capta el 20% del agua que cae. El 90% de los arroyos del Valle de Atemajac desaparecieron bajo concreto.
Lo documentaron investigadores del CUCSH-UdeG y un consultor en hidrogeología en conferencia de prensa ante el senador Carlos Lomelí Bolaños. El temporal coincide con el Mundial: el 70% de las tormentas ocurre cuando los aficionados van al estadio. López Mateos, Patria, Federalismo, Arroyo Seco, El Garabato, El Dean y el canal de Las Pintas en Tlajomulco: arterias críticas con pérdidas humanas registradas el año pasado en El Rosario, San Juan de Ocotán y La Martinica.
Los investigadores ya presentaron su propuesta al Senado y al Congreso local. El senador Lomelí se comprometió a llevarla al gobierno estatal y federal para gestionar recursos. La solución no es más tubos — eso se probó en los 70 y fracasó en dos años. Es controlar la urbanización en zonas altas, pozos profundos de 50 a 70 metros, ciudades esponja y alerta hídrica en tiempo real. Guadalajara llega al Mundial con la peor temporada de inundaciones documentada. ■
