El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) resalta que dos importantes iniciativas de infraestructura son esenciales para mejorar de manera permanente la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara: el desarrollo del segundo Acueducto Chapala-Guadalajara y la expansión y modernización de la Planta Potabilizadora Número 1 en Miravalle.
Estas obras tienen como objetivo potabilizar todo el flujo que llega desde el lago de Chapala, minimizar pérdidas por el deterioro del sistema antiguo (en operación desde 1956) y aumentar la eficiencia del tratamiento. Las proyecciones iniciales sugieren inversiones que superan los 7 mil millones de pesos para el Acueducto 2 y más de 6 mil millones para la planta de Miravalle.
En el panorama actual, el SIAPA ha recibido informes de agua con turbidez, sedimentos y malos olores en colonias abastecidas por la Planta Miravalle (PP1), como Chapalita, Americana, Arcos Sur, Moderna y otras en Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque. El organismo señala que estos incidentes son aislados (no permanentes) y se deben al deterioro progresivo en la calidad del agua del Sistema Antiguo, junto con trabajos continuos de desazolve en canales de conducción y depósitos de almacenamiento, lo que incrementa la carga de sólidos y complica el proceso de potabilización.
Se indica que no hay riesgo para la salud, y se sugiere dejar correr el agua unos segundos (recogiéndola para reutilización) si se nota olor. Si el problema persiste, se debe reportar al 073 para atención.
Estos proyectos representan la solución fundamental para eliminar estas complicaciones y asegurar un suministro más limpio y consistente en la región.
