El arranque de la fiesta mundialista en el Estadio Azteca no llegó solo. Bajo la mirada del ojo público internacional, diversos colectivos sociales y sindicatos tomaron los principales accesos del sur de la capital, desatando el caos vial y colapsando el sistema de transporte público a solo unas horas del pitazo inicial.
Integrantes de la CNTE, colectivos de Madres Buscadoras y trabajadores del Poder Judicial instalaron bloqueos intermitentes en arterias clave como Calzada de Tlalpan, Insurgentes Sur y Periférico Sur. La tensión escaló por la tarde cuando se registraron roces y confrontaciones verbales entre manifestantes y aficionados que intentaban llegar al partido inaugural, lo que obligó a la policía antimotines a encapsular varias de las protestas.
El impacto en la movilidad urbana ha sido severo. El servicio del Tren Ligero fue suspendido en su totalidad debido a la presencia de manifestantes en las vías, mientras que rutas del Metrobús y estaciones del Metro en la zona centro registran cierres parciales. A pesar de que el gobierno implementó con antelación el trabajo remoto y la suspensión de clases para este día, las alternativas viales están completamente rebasadas, dejando a miles de automovilistas y fanáticos atrapados en el tráfico.
