El senador Carlos Lomelí Bolaños llevó meses documentando la crisis del agua contaminada en Guadalajara, llevando el problema al Senado de la República. Hoy obtuvo respuesta.
En declaración pública, el senador fue directo: el agua de mala calidad no es un error técnico, es una vulneración directa de quienes depositaron su confianza en el gobierno del estado y han sido traicionados. Y anunció que gestionará la intervención del gobierno federal para resolver el problema.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió desde su mañanera: el gobierno federal buscará la manera de ayudar a la población de Jalisco. Citó la Norma Oficial Mexicana 001, que establece la calidad que deben tener las aguas antes de vertirse a cuerpos de agua nacionales, y señaló que muchas veces no se respeta porque los municipios no tienen recursos suficientes para hacer las obras necesarias.
El gobierno federal acompaña la solución. Las gestiones del senador Lomelí abrieron esa puerta. Ahora le toca al gobierno de Jalisco entrar por ella.
