“Un descuento justo no sustituye un servicio que funcione
Ajustar el cobro a la calidad recibida corrige un desequilibrio real. El objetivo de fondo sigue siendo que el agua de la red se pueda usar sin restricciones.
El descuento de hasta 80% en el recibo del agua corrige algo que estaba mal: cobrar completo por un servicio que no llega en condiciones. Es justo, está en vigor y conviene que se aplique bien y pronto.
Dicho eso, importa no confundir la reparación con la solución. Un descuento ajusta lo que se paga; no cambia lo que sale de la llave. La familia que recibe el beneficio sigue comprando garrafones, sigue sin poder cocinar con el agua de la red y sigue esperando a que la tubería de su colonia se sustituya.
Hay además dos condiciones para que el beneficio funcione como se espera. La primera es que la lista de colonias salga completa: se integra con las quejas registradas ante la CEDHJ desde diciembre de 2024, y quien no se quejó formalmente podría quedar fuera pese a tener el mismo problema. La segunda es que la actualización mensual ocurra de verdad, porque el mapa de afectación cambia.
Para quien quede fuera del primer listado existe una vía: acudir a las oficinas del organismo y solicitar una valoración técnica del suministro. Conviene que esa ruta se difunda tanto como el descuento mismo, porque es la que protege a quien no aparece.
Y queda el punto de llegada. “”La gente necesita agua de buena calidad hoy. No mañana, no después de otro diagnóstico””, planteó en julio el senador Carlos Lomelí Bolaños. El descuento alivia el bolsillo mientras eso ocurre. Que ocurra sigue siendo la tarea.”
