Ciudad De México, 17 de abril de 2026.- El precio del kilo de tortilla podría registrar un nuevo incremento en los próximos días, aumentando entre 2 y 4 pesos, según advirtió Homero López García, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT). No obstante, esta postura ha generado una disputa al interior del sector, pues la Cámara Nacional de la Industria de Producción de Masa y Tortilla (CNIPMT), la Unión de Industriales de la Mesa y la Tortilla (UNIMT) y el gobierno federal descartan dicho aumento y aseguran trabajar para reducir el costo del alimento.
Homero López explicó que el posible ajuste responde a que los costos de operación se han elevado hasta un 20%, incluyendo incrementos en renta, luz, agua, cuotas del seguro social, gas, fletes, papel grado alimenticio y refacciones. Señaló que el precio de las gasolinas ha subido hasta 3 pesos en días recientes y que el costo de producir un kilo de tortilla es actualmente de al menos 25 pesos, lo que representa un déficit económico estimado del 16% para el sector, dado que el precio se ha mantenido sin ajustes durante tres años, e incluso hasta cinco en algunas regiones.
Ante este escenario, López afirmó que la decisión del aumento dependerá únicamente de los negocios y podría ser de hasta 4 pesos a partir del 15 de abril de 2026. “Queremos que la gente sepa que tenemos un índice inflacionario alto y que nos pega en todo”, declaró el líder del CNT, quien además calificó como “campaña sucia” las posturas contrarias y lamentó que “tengamos un México polarizado por cualquier cosa”.
En contraste, Abdón Olvera, presidente de la CNIPMT, desmintió que habrá un aumento y anunció que junto con el secretario Julio Berdegué trabajan en una estrategia para reducir el precio de la tortilla. Olvera explicó que el CNT se levantó de la mesa de diálogo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), por lo que no están en el acuerdo firmado, mientras que la CNIPMT sigue en pie con el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla creado por la presidenta Claudia Sheinbaum. El 15 de abril de 2026 tuvieron una reunión para planear una estrategia que incluye reunirse en Sinaloa la penúltima semana de abril para iniciar la compra-venta de maíz directamente con los agricultores.
Antonio de la Torre, presidente de la UNIMT, rechazó las advertencias de López y las calificó de “declaraciones irresponsables” y “alarmistas”. “Sería inoportuno pensar en aumentos al precio”, afirmó de la Torre, quien aseguró que ellos tienen un pacto con la Sader. Por su parte, Abdón Hernández, presidente de la Cámara Nacional de la Masa y la Tortilla, sostuvo que no es posible anunciar un aumento generalizado porque el precio lo determina el mercado de acuerdo a la oferta y la demanda, advirtiendo que fijar incrementos específicos podría incurir en sanciones por competencia.
Las autoridades, respaldadas por la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la UNIMT, aseguran que no existe justificación técnica ni económica para el alza, ya que no hay un aumento registrado en el costo del maíz en grano ni de la harina de maíz. El gobierno califica las advertencias de incrementos como “sin sustento” y la presidenta Sheinbaum descartó desde ayer un incremento en el costo de este alimento básico. Mientras tanto, vendedores en zonas como Tamaulipas indican que los precios se mantienen sin cambios, aunque advierten que el precio fijado de 22 pesos por kilo requiere una actualización inmediata debido al encarecimiento de insumos desde principios de 2026.
La incertidumbre afecta a los consumidores. Juanita, ama de casa, expresó: “La canasta básica ya está de por sí muy excedida de los precios, y ahora con la tortilla imagínese… ¿a dónde vamos?”. Por su parte, Alberto Cruz, dueño de una tortillería, manifestó: “Todo ha subido: la harina, la renta, los insumos, los impuestos… ya no aguantamos”.
