Un incidente mecánico del rover Curiosity, perteneciente a la NASA, ha llevado a un hallazgo que podría transformar nuestra comprensión de la geología marciana. Durante su exploración en la zona de Gediz Vallis, el rover pasó sobre una roca y la rompió accidentalmente. Lo que se reveló fue inesperado: un cristal amarillo brillante que resultó ser azufre en su forma elemental.
Este descubrimiento ha dejado perplejos a los científicos, ya que, según las teorías geológicas actuales, el azufre puro no debería estar presente en esa área. Su existencia requiere condiciones geoquímicas muy específicas que hasta ahora se creía que no estaban presentes en Gediz Vallis.
“Descubrir un campo de piedras formadas por azufre puro es como encontrar un oasis en medio del desierto”, comentó Ashwin Vasavada, científico del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA.
El hallazgo se produjo en una ladera del monte Sharp, un área clave donde las capas sedimentarias revelan eventos geológicos extremos, como inundaciones, deslizamientos de tierra y posibles filtraciones subterráneas. En la Tierra, estos procesos pueden provocar reacciones químicas que concentran minerales en su forma más pura. Los científicos creen que algo similar podría haber ocurrido en Marte.
Aunque este hallazgo no es una prueba de vida, su relevancia es significativa. En la bioquímica terrestre, el azufre es un elemento clave en la formación de aminoácidos y proteínas, compuestos esenciales para la vida.
No es un caso aislado
Las imágenes capturadas por Curiosity muestran formaciones similares dispersas en Gediz Vallis, lo que sugiere que la presencia de azufre elemental podría ser más común de lo pensado. Para estudiar el fenómeno, el rover realizó una perforación en una roca llamada Mammoth Lakes, extrayendo polvo para análisis químicos. Esta es la perforación número 41 desde que inició su misión en 2012.
Cada nueva muestra recogida no solo amplía nuestro conocimiento del terreno marciano, sino que también complica el mapa geológico del planeta rojo, mostrando un pasado más dinámico y químicamente diverso de lo que se creía.
Marte sigue sorprendiendo
El azufre amarillo descubierto por Curiosity no solo resalta por su color: brilla porque desafía nuestras expectativas. Este hallazgo obliga a los científicos a replantear los modelos que explican la evolución geológica de Marte, y demuestra que, incluso después de más de una década de exploración, el planeta rojo aún guarda secretos capaces de sorprender a la ciencia más avanzada.
