Carlos Vela colgó los botines y, con ello, deja una huella inconfundible en el fútbol mexicano. El “Bombardero” será recordado no solo por su habilidad en la cancha, sino también porque es el único futbolista mexicano que jugó en Copas del Mundo sin haber participado en la Liga MX.
Su retiro ha generado numerosos homenajes y recuerdos, destacando especialmente este hecho: Vela construyó una carrera excepcional para un jugador mexicano, manteniéndose siempre fuera de la liga local.
Un talento distinto, dentro y fuera del campo
Desde sus inicios, Carlos Vela mostró que seguiría una trayectoria diferente. Aunque comenzó en las fuerzas básicas de Chivas Rayadas del Guadalajara, su debut profesional fue en Europa tras ganar el Mundial Sub-17 con la Selección Mexicana en 2005.
Nunca jugó un clásico nacional ni una final del fútbol mexicano. A pesar de esto, se retira como uno de los talentos más puros que ha producido México, manteniendo su estilo discreto pero siempre brillante.
De Europa a la MLS: una carrera sin paradas en la Liga MX
Su carrera profesional comenzó en Inglaterra con Arsenal, que lo cedió primero al Salamanca y luego al Osasuna. Finalmente, tuvo minutos en la Premier League. Sin embargo, fue en la Real Sociedad donde se consolidó como figura de LaLiga y formó una recordada dupla ofensiva con Antoine Griezmann.
Más tarde, en la MLS, Vela se convirtió en el rostro del LAFC, rompiendo récords de goleo y ganando el premio MVP en 2019. Se consagró como uno de los grandes referentes del fútbol estadounidense, sin pasar por la Liga MX.
Una relación singular con la Selección Mexicana
Su historia con el Tri también fue única. Participó en el Mundial de Sudáfrica 2010, pero se ausentó voluntariamente del proceso hacia Brasil 2014, alegando falta de motivación. Aun así, regresó para Rusia 2018, donde fue clave: marcó un gol ante Corea del Sur y formó parte del histórico triunfo contra Alemania.
Mientras muchos futbolistas ven a la Liga MX como el trampolín hacia Europa, Vela hizo el camino inverso: nunca jugó en México. Su carrera se desarrolló completamente fuera de su país, sin fichar por ningún club nacional, ni siquiera tras su paso por la MLS.
Un legado distinto pero inolvidable
Carlos Vela cumple 36 años y se despide del fútbol como un jugador que rompió moldes. No necesitó títulos locales ni clásicos nacionales para dejar su marca. Su legado es el de un talento innegable, que eligió seguir su propio camino, lejos de reflectores innecesarios pero siempre bajo la admiración de quienes valoran el fútbol bien jugado.
